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Wednesday, 16 September 2015

Para viajar a Marruecos...

Hace poco una amiga me pidió recomendaciones para viajar a Marruecos. Como lo escribi en alguna ocasión, escribir sobre este país es muy fácil ya que hay muchas cosas desconocidas y emocionantes por descubrir. No solo por tener una cultura diferente, sino porque realmente ¿cuanto sabemos del pais realmente? El miedo a lo desconocido regularmente nos frena, especialmente si creemos que puede ser muy peligroso. Es por eso que decidí escribir sobre mi viaje, los lugares que recomiendo y un poco de finanzas y algunos tips que me dieron otros viajeros.

En mi opinión es un país muy similar a México. Cuando le dices a la gente que planeas visitar Marruecos, todos te dicen que estás loca, cómo se te ocurre, vas sola como mujer, es peligroso y demás. Pero luego te pones a pensarlo y en Europa piensan exactamente lo mismo de México. Claro que hay que evitar ciertas áreas y no hay que mostrar que tienes mucho dinero o miedo en general por las cosas. Espero con esta introducción poder generar un poco más de confianza para aquellos que viven o han visitado países con situaciones similares.

Ciudades a visitar. (Orden cronológico en mi viaje)

Fes.

Precio promedio de los hostales: 100 MAD *
Entrada a la medina de Fes.
Es una de las ciudades mas agitadas de Marruecos. En la medina (el centro de la ciudad) las personas van a querer que compres algo. Te van a hostigar, intentar que entres a su tienda, muchos intentaran ser tus guías, te dirán que te puedes perder en la medina, que ellos te ayudan, a cambio lo que quieren es dinero. Yo me quede en un hostal cerca de la medina, Funky Fes, y ahí me ofrecieron un guía autorizado, quien nos llevo a pasear por la medina y nos enseño los lugares para comer y comprar. El hostal no ha sido de los mejores donde he estado, el staff no es tan amigable pero al menos te sientes segura.
Fábrica de piel
No recomiendo que esta sea tu primer ciudad. Yo sufrí mucho ya que justo antes de llegar una señora me asusto diciéndome que me podían raptar, especialmente porque mas que turista parezco marroquí (cosa que los marroquíes también me dijeron). Sin embargo platicando con varias personas, incluidas mujeres marroquíes, otros turistas, guías y locales, descubrí que Marruecos vive de los turistas y su dinero. No les conviene crear mala fama; estás segura como persona y como mujer. Eso si, no demuestres mucha amabilidad, o cuidado con la forma de mostrarla. Es común que las personas confundan amabilidad con otras cosas incluso en México. Se firme cuando pasees por las calles. Demuestra confianza y listo.
Haciendo pashminas.

Chefchaouen.

Precio promedio de los hostales: 100-120 MAD
Dentro de la medina.
También conocida como la ciudad azul. Después de Fes, ir aquí fue como el paraíso. La gente es mas relajada. Te preguntan una vez si te pueden ayudar, si dices que no gracias te dejan de molestar. Aqui yo me quede en Riad Baraka. Un hostal muy tranquilo, el staff muy amable.
Tambien fui a explorar un lugar por las montanas, son cascadas d'Akchour y God's Brigde, puente de Dios, curiosamente las cascadas se asemejan a Puente de Dios en Querétaro (otra similitud con México).
Mapa para llegar a Riad Baraka.

Rabat / Casablanca.

Precio promedio de los hostales: 220 MAD
Avenida en Rabat.
Rabat es la capital de Marruecos, esta fue la primera vez que hice CouchSurfing, me quede con una chica brasileña. Aquí conocí a otro chico de CS local, con el que me quede la segunda vez que fui. Los hostales aquí son mas caros, por lo cual decidí buscar hospedaje de esta manera. Para este punto había conocido a otra viajera en el hostal en Fes y habíamos empezado a viajar juntas.

Medina en Rabat.
Casablanca es la ciudad más europea que ví. No hay mucho que ver, pero yo tenia curiosidad desde que vi la pelicula... Qué puedo decir, fue uno de los motivos por los cuales quería visitar Marruecos...
Mezquita en Casablanca, la más grande.

Essaouira.

Precio promedio de los hostales: 100-120 MAD

Al igual que Chefchaouen, ésta es una de mis ciudades favoritas en mi viaje por este país. Está en la costa, por lo que tienes playa, pero hay mucho viento por lo que no vas a poder tomar el sol ahí, a los 5 minutos estas cubierta de arena. Lo que puedes hacer ahí es Surf/windsurf.
Sand Castle en Diabat, cerca de Essaouira.
Aquí usé por primera vez Workaway, donde trabajé en un hostal. Sin embargo no fue la experiencia que estaba buscando por lo que decidí dejarlo e ir a buscar otro lugar para disfrutar el resto de mi estancia. Me recomendaron Green Milk pero estaba cerrado, y escuché que unos amigos se habían hospedado en Atlantic Hostel. Fue un gran lugar, el ambiente es muy relajado, tienen noches de Jam dónde puedes tocar algún instrumento o simplemente sentarte a disfrutar de la compañía.

Marrakesh.

Precio promedio de los hostales: 100-120 MAD
Encantadores de serpientes en el centro de Marrakesh.
Aquí me quede solo una noche en Kaktus, es de la misma "cadena" que Atlantic Hostel, así que te dan descuento. Aquí también me recomendaron uno que Riad Marrakech Rouge. Creo que ambos son muy similares.

Comidas.

Recuerdo que lo más barato que comí fue algo similar a una torta (sándwich) y un jugo por 13 MAD. Esto fue en un lugar local, sin turistas. Una comida similar en un sitio turístico probablemente este entre 40-50 MAD. En una ocasión nos quisieron vender un plato chico de Tagine por 80 Dirhams; logramos que nos dieran un plato para compartir entre los 4 del grupo y una sopa por 50 Dirhams, el precio no estaba en ningún menú.
Té de menta con pancakes.
Cocinando pastilla.
Pastilla.
Comida casera en Rabat.

Transporte.

Hay varias líneas de autobuses, CTM es una de las lujosas por lo que los precios serán un poco altos. De Fes a Chefchaouen recuerdo que pagué cerca de 100 Dirhams, lo mismo con destino a Rabat. Otra opción es Supratours, con ellos es posible viajar a Essaouira. Yo no lo utilice pero me dicen que es una mezcla entre los autobuses y los trenes.
Horarios de camiones de Chefchaouen.
Hay autobuses locales, que son ligeramente más baratos pero no tienen aire acondicionado, no hay asientos preasignados y puede que ni siquiera tengas un asiento.
En los trenes también puedes ir de pie en caso de que esté muy lleno, en caso de que no, hay cabinas para 6 personas. No hay lugares fijos así que puedes sentarte dónde quieras.
Viaje en camión.
En cuanto al transporte urbano, en Rabat y Casablanca hay Tram. El precio está entre 6 y 7 Dirhams dependiendo la ciudad. También es posible utilizar taxis. Petit Taxi son taxis para 3 personas, estos se pueden compartir, es bueno que sepan esto de antemano pues en la ruta a tu destino puede que se detengan por alguien mas que haga la seña al taxista. También puedes hacer tu una señal y preguntar la dirección del taxista. Regularmente utilizan taxímetro, es importante que pidas este servicio si no quieres que te cobren extra. Hay taxis más grandes. En ocasiones también pueden ser compartidos y de esta forma se dividen el costo total del taxi entre los ocupantes.

Otros tips y recomendaciones.

Yo no fui al desierto, realmente no sabia que se podía hacer pero es posible. Mi recomendación por lo que escuche con otros viajeros es que llegues a Fes o Marrakesh y en el hostal te inscribas al grupo que va al desierto. De esta forma te evitas fraudes. En Marruecos es común que te quieran estafar (de nuevo, solo quieren tu dinero). Revisa que el hostal tenga grupos que vayan al desierto o que te contacten con una agencia. Regularmente hay mas personas del hostal que hacen el viaje, entre mas vayan, mejor. También la opción del hostal es buena porque luego encuentras gente con quien viajar.
Camello en Essaouira.
Otras ciudades que me recomendaron y me gustaría visitar es Tangier y Agadir. Realmente estando ahí también conoces otros viajeros que te pueden recomendar lugares que ellos ya han visitado, así fue como yo me entere de algunos lugares y fue que tuve la confianza de visitarlos, como Essaouira.
Casablanca, la mezquita.
El tipo de cambio cuando yo fui estaba muy sencillo de calcular, prácticamente 10 euros = 1 Dirhamñ pero para mi era más fácil convertir a pesos mexicanos 1.5 pesos = 1 Dirham.

Tuesday, 4 August 2015

El viaje sin fin

Es difícil pensar en el momento exacto en que empecé a viajar, claro que fui de vacaciones varias veces con mi familia pero ahora que he explorado diferentes formas de viajar, creo que las vacaciones familiares eran solo un escape de la rutina. Creo que realmente empecé a viajar cuando disfrutaba incluso regresar a "la vida diaria", a la escuela o al trabajo. Es un poco difícil pensar en que las vacaciones terminan y uno debe volver a lo aburrido. Realmente creo que eso no es vida, por eso se nos hace tan difícil ver a los viajeros y comenzamos a preguntarnos ¿cómo le hacen para viajar? ¿acaso son ricos? Vemos los viajes tan lejos de nuestra realidad.

En alguna ocasión platicaba con una amiga sobre esto. Ella decía que no era posible vivir la vida de viajero, agarrar la mochila, un billete solo de ida y simplemente dejarse llevar por la vida. Ese fue uno de los momentos decisivos en mi vida. Mi primer pensamiento fue "claro que se puede, y yo voy a hacerlo". Es cuestión de sembrar la semilla y comenzar a hacer lo que nos gusta.

Durante este viaje he aprendido mucho, y creo que aun tengo mucho más por aprender. Al principio fue duro. El primer mes fue el más difícil, fue este momento de ajuste. Pero es solo una etapa. Es como las plantas, cuando las trasplantas le estás quitando una parte de la raíz y brindándole una nueva tierra. Es mucho estrés para la planta. Tiene que volver a encontrarse en este nuevo ambiente, pero una vez que lo hace el resultado es increíble. Los primeros meses fueron ese ajuste, adaptarme a la nueva rutina o a la ausencia de esta. Y es cuando uno empieza a ser creativo.



Cuando vivia en Mexico hospede a unos chicos que viajaban sin dinero. Su idea era viajar por sudamérica de esta forma, el transporte lo conseguían con autostop y la comida de todo aquello que no se vende por diferentes motivos (dumpster diving), en México esto puede ser por estar muy pequeño o estar mallugado. Ahora uno de ellos volvió a un trabajo y una vida normal; le pregunte cual habia sido su motivación para hacer ese viaje. Su respuesta fue sencilla: Simplemente se nos acabo el dinero pero no las ganas de seguir viajando. Y es ahí donde viene la creatividad.

Durante mis primeros meses no tuve necesidad de ser creativa, aunque de haberla tenido seguramente hubiera comprado un pasaje de regreso a México para intentar conseguir más dinero o cambiar el plan. Seguro uno que otro amigo está leyendo esto y podrá confirmar que ese pensamiento llegó a cruzar mi mente. Todo eso cambió cuando descubrí que puedo trabajar a cambio de comida y hospedaje. Realmente no es necesario tener dinero para vivir. Y esta era una de mis metas en el viaje. Descubrir una forma en la que no se necesitará el dinero. Y es que todo en nuestra vida gira entorno a un trozo de papel y un pedazo de metal. ¿Que paso con el trueque?

Aún no he buscado la forma de hacer autostop. No he tenido ese coraje de pararme en medio de la nada (aunque en Alemania sería cerca de una gasolinera) y esperar que alguien pueda llevarme a algún lado. Esa incertidumbre de saber si llegaré o no a mi destino me aterra. Pero es de los miedos que quiero superar. Madre, si estas leyendo esto, puedes estar tranquila de que aun no lo he intentado pero ve dejando ese miedo porque pronto me volveré creativa con mi medio de transporte.
Medios de transporte en Marruecos.
En algún momento, el virus del viaje me infecto esas ganas de explorar, de conocer nuevos lugares, de crear nuevas amistades, de aprender las cosas buenas de cada cultura, de disfrutar sabores exoticos o un poco mas sencillos. Hay mucho más por recorrer, pero tengo tiempo. La vida pasa, cada quien tiene un camino y me alegra haber encontrado el mío. No se donde estaré en un año, tengo algunas ideas, pero dejaré que la vida suceda, que me sorprenda. Creo que ese ha sido el mayor aprendizaje hasta ahora: vivir y dejarse llevar por la vida.
Making new friends.
Incluso cuando llegué a quedarme por un largo periodo de tiempo en algún lugar, seguiré con este espíritu viajero, este espíritu de querer aprender siempre. Esta curiosidad de niños por descubrir el mundo. Y es que los viajeros tenemos esa capacidad de ser niños pero al mismo tiempo ser maduros para aprender de cada experiencia. Es un viaje sin fin, aunque nuevamente les recuerdo que tampoco tuvo principio.

Saturday, 13 June 2015

Cerrando la historia marroquí

Llegó la hora de salir de Marruecos, cambiar el país y la cultura. Una cosa que sé es que volveré, incluso creo que aprenderé Árabe y Francés para la siguiente ocasión. Pero antes de cerrar este capítulo en la historia de mis viajes, les dejo algunas cosas que los prepararán para que viajen a Marruecos y logren tener una buena experiencia.
Mezquita en Casablanca
Lo principal que hay que saber es que la cultura es diferente, la religión también es otra pero no se siguen las normas del Coran en el gobierno. No es necesario cubrirse por completo si eres mujer y ciertamente no hay ninguna prohibición al alcohol. De hecho, el hachís es igual de ilegal que en muchos países. Lo curioso e irónico es que por la religión, es socialmente aceptado fumar hachís pero no beber alcohol. Para aquellos que se pregunten, algunos supermercados tienen una sección especial con bebidas alcohólicas y algunos restaurantes también venden cerveza, solo hay que preguntar.

Para moverse hay diferentes medios de transporte. Uno puedo usar trenes o camiones para viajar de una ciudad a otra. Incluso conocí personas que viajaban de aventón. He de confesar que yo lo hice, un amigo me llevo a una playa cerca de Rabat, para lo cual tomamos un camión (colectivo, bus urbano o como sea que lo llamen en otros países de habla hispana) y para el regreso me dijo que si estaba de acuerdo en hacer hitchhiking. La experiencia hubiera sido mejor si pudiera haber entendido árabe y participar en la conversación un poco más.

En cuanto a los taxis, son muy baratos. A veces se puede fijar un precio de un lugar al otro o en ocasiones en los petit taxi se puede pedir que pongan el taxímetro. Los grandtaxi son para 6 personas, dos adelante y cuatro atrás; más el conductor. Los taxis pequeños son sólo para 3 personas. Eso sí prepárense para el viaje de sus vidas. Es como viajar en el DF, cada quién conduce por dónde encuentra un lugar para avanzar. Y olvídense de los pasos peatonales, al igual que en México son más decoración que utilitarios. ¡Hay que cruzar a la brava!

Para las compras, hay de todo. Uno puede ir al centro comercial, tiendas como H&M, supermercado e incluso la Medina. Ir a la Medina es como ir al mercado en México, uno va preparado con el dinero que necesita y está listo para regatear. En muchos lugares no hay precios fijos, principalmente porque los comerciantes les gusta saber cuánto estas dispuesto a pagar y de ahí empieza el juego para ellos.
La comida en general es rica, aunque puede que no encuentren mucha variedad. Para los vegetarianos será un poco difícil encontrar algo, aunque siempre hay opciones. Tal vez les digan que un Tagine es vegetariano porque ya le quitaron el pollo. No será fácil encontrar carne de puerco debido a que se sabe que este animal contiene una bacteria dañina, la cual no muere ni aun cocinándolo a altas temperaturas. He de decirles que encontré comida y bebida por 12 dirhams (la conversión es 1MAD = 1.6MXN). También aprendí a hacer pastilla.
Cocinando Pastilla en Essaouira.
Hablando de conversiones, será difícil encontrar un lugar que acepte tarjeta y la terminal esté funcionando. Lo mejor es retirar dinero del cajero o llevar Euros e ir cambiándolos.

He de decirles que cuatro semanas no fueron suficientes, hay mucho qué hacer en Marruecos. En Chefchaouen se puede ir a pasear por las montañas y encontrarse con unas maravillosas cascadas. Se puede ir al desierto desde Marrakech o Fes. En Essaouira y las ciudades con playa es posible surfear. Escuché algunas otras actividades y ciudades que debería visitar.

Hice Couchsurfing en la casa de un marroquí, con su familia. El primer día conocí a su vecina, quien me pidió que ayudara a su hijo con los verbos en inglés a cambio de una comida. Hizo un pescado delicioso, e insistía en que comiera más. No se usan cubiertos, todo es con la mano y un pedazo de pan, y solo se usa una mano (en breve entenderán el porque).
Couchsurfing en Rabat.
Hay algunos lugares donde no hay escusado en el baño, sino un hueco en el piso. Este tipo de baño es llamado Turco, al parecer es saludable debido a la posición que se toma. No hay papel de baño, cerca encontrarán un balde generalmente con agua (sino hay que llenarlo) con el cual uno se puede limpiar (con la mano izquierda, por eso se come con la derecha). Les recomiendo leer más de cómo usar el baño, en caso de que se presente la oportunidad, uno nunca sabe.

Por último, un check-list para saber si ya estás listo para enfrentar Marruecos.
1. Sabes regatear. Creo que es algo que usamos en México para comprar artesanías o cualquier chunche en los mercados. Si sabes regatear aunque sea en nivel básico estas listo para comprar en Marruecos y pasear en taxi.

2. Haz ido a Tepito o el centro del DF y vives para contarlo. La medina en ciudades como Fes y Marrakesch es la locura, todos te hablan, te preguntan de dónde eres, te invitan a pasar a su tienda, a dónde vas, etc. Es un mar de gente, donde hay que pasear a cómo dios nos dio a entender. Seguramente si has ido a lugares concurridos, tendrás éxito en las medinas.
Medina en Rabat.
3. Cruzas las calles en México a la brava, no tienes miedo de los coches. Este es un punto muy importante porque en Marruecos no hay respeto por los cruces peatonales. En las avenidas uno debe ir toreando los coches para ir al otro lado o rendirse y no moverse.

4. Estás acostumbrada a los nacos gritando piropos mientras caminas. Esta va especialmente para las chicas, y más si viajan solas como yo. En Marruecos muchos hombres te voltearan a ver, te dirán que eres bonita, guapa, hermosa. En algunos casos uno se siente hostigada, pero a veces es lindo aceptar un cumplido y seguir caminando.

5. Sabes hacer de aguilita. Es una técnica desarrollada por las mujeres en los baños públicos. El truco consiste en no tocar el inodoro mientras uno va al baño. Si dominas esta técnica, no tendrás problemas en el baño turco.

6. Haz ido a un pueblo en México donde las direcciones son demasiado ambiguas para ser verdad. En Marruecos es necesario preguntar varias veces por un lugar, muchos te dirán direcciones completamente diferentes. Cuando tres o más coincidan, entonces ¡a seguir la ruta!
En resumen, y por mi experiencia en general, es que Marruecos es un país similar a México. Es increíble la cantidad de veces que caminando por la calle encontraba cosas que me hacían sentir en casa. Claro que la cultura es diferente debido a la religión, pero sino no tendría caso salir de México.
Comida marroqui.
Pastilla.

Monday, 8 June 2015

La vida en Marruecos

No hay mucho que pueda decir de la vida en Marruecos, he estado solo unos cuantos días y he sido una turista todo este tiempo; una turista con apariencia marroquí pero igual turista. De lo que he visto, Marruecos es un bello país, puede que la gente sea muy insistente con los visitantes pues nos ven como un cajero automático andante. Pero creo que eso pasa también en México.

No me cansaré de repetir que la gente teme lo que desconoce, pero hasta ahora he realizado diversas actividades que cualquiera realiza viviendo en cualquier país. Fui a la peluquería, compré una tarjeta telefónica, fui al supermercado, al mercado, restaurantes...
Rabat.
Marruecos es un país tan normal como cualquier otro. En mi experiencia todo ha sido muy agradable. Mi único momento malo fue al principio, pero eso lo atribuyo a mi miedo, no a las circunstancias. De hecho me gustaría volver a Fes en otra ocasión.

Parecer marroquí puede haber sido lo mejor que me ha pasado. Creo que la gente se vuelve más receptiva conmigo. Procuro cubrirme parte por respeto y parte por mezclarme un poco. Incluso me ha servido para conocer gente local, mientras escribía esta entrada he conocido a unos chicos que se han sorprendido porque no respondí al saludo. Es más fácil ver a la gente real cuando no intentan venderte algo.
Medina en Fes.
Algo que he descubierto al platicar con los locales es que no les importa mucho estudiar. Con los que he hablado, son personas que han ido a la universidad o son de cierta forma más educados que el resto. La razón no es sólo el sistema educativo, sino que los jóvenes ven como es más sencillo ganar dinero de los turistas que trabajando realmente. Llegan los europeos con dinero y les dan dinero por todo. Muchos creen que ayudan a los pobres marroquíes que viven en tercer mundo cuando en realidad los perjudican al mostrarles "el camino fácil".
Chefchaouen, la ciudad azul.
En Fes, la chica que vendía pashminas lo dijo muy claro, “nosotros queremos a los turistas por su dinero". Es por esto que me gusta parecer local, si conozco a alguien puedo ver que de primera instancia quiere conocerme a mi, no a mi dinero. Claro que si es un chico puede que me quiera ligar, pero es parte de la cultura local. Es de hecho común en cualquier país, ves a alguien que te gusta y te interesa conocerlo.
Haciendo pashminas.
Hay mucho por aprender del país, y definitivamente volveré para conocer más. Incluso podré aprender árabe para saber más lo que pasa. Lo más importante es decirte que si quieres conocer Marruecos, no esperes más y vengas a visitar. Si vienes, quítate los lentes rosas, evita los lugares turísticos. Enseñemos a la gente cómo viajar conociendo otras culturas para enriquecernos de experiencias y no de dinero. El dinero no lo es todo en la vida.

Tuesday, 2 June 2015

Vestimenta apropiada para Marruecos


La pregunta del millón cuando uno viaja a un país árabe: ¿debes cubrirte? ¿Es necesario vestir de pies a cabeza para evitar mostrar la piel? ¿Qué pasa si caminas por Marruecos con short y escote?Recuerdo una vez que una amiga le preguntó a un amigo japonés "qué pasa si me paro a media calle en Japón y comienzo a gritar SUSHI, SUSHI, SUSHI", mi amigo respondió "probablemente lo mismo que si te paras en México a media calle y gritas TACOS, TACOS, TACOS".

En Marruecos es un caso similar con el vestuario. Muchas mujeres (me incluyo en este grupo) piensan que por estar en Marruecos deben cambiar su forma de vestir. Pero esto no es cierto, he visto caminando a chicas marroquíes con blusas sin mangas, jeans pegados, también mujeres cubiertas de los pies a la cabeza. Realmente como uno quiera vestir es cuestión personal. ¿Saldrían a la calle con bikini? Es cuestión de cada quien y cada momento.

Tal vez los chicos te voltean a ver, pero sucede lo mismo en México y en otros países. En mi opinión, hay que mantener cierto respeto, no buscar destacar. Si la religión del país a donde vas pide a las mujeres cubrirse, es por una razón. No digo que hay que cubrirse completamente, pero si buscar ser discretas con la ropa que usan. La religión en cada país es diferente y de cierta forma marca la cultura y forma de pensar de las personas.

Si eres mujer y vas a viajar por Marruecos, no es necesario cubrirse pero si ser prudente después de todo la razón por la cual las mujeres se cubren de cierta forma como un símbolo de protección, de cuidar su belleza y presentarse solo ante ciertos hombres de su familia. Las personas van a hablar de ti si caminas por la calle vestida provocativamente pero no te va a pasar nada. La religión también indica que hay que cuidar a la mujer. Lo mas importante es que al ser turista uno tiene cierto pase libre, pero eso no quiere decir que no hay que respetar. Especialmente si se trata de alguna celebridad en el país.


Friday, 22 May 2015

Me cambiaron por un camello

No paraba de escuchar esta frase cada que le decía a alguien que iría a Marruecos. "Qué valiente eres, ¿no te da miedo?" De principio he de decir que no, pero entre más escuchaba esto, más pensaba que podría ser verdad. Incluso por parecer Marroquí, me dijeron que no sería lo mismo a una turista güera y de ojos azules.

Cedí ante las falsas ideas de Marruecos. Dos meses atrás, cuando planee el viaje estaba emocionada. Dos días antes de emprender el viaje no dejaba de pensar que había cometido el error más grande de mi vida. Tenía miedo, busqué un hostal recomendado por una amiga y pedí que fueran por mi al aeropuerto. Estaba dispuesta a pagar 150 dirhams por la seguridad de saber que iba a llegar a mi destino sin ser vendida al primer postor.

Llegué al hostal, no confiaba ni en mi sombra. La mujer segura y fuerte que soy había desaparecido. No me reconocía, era una niña mimada y asustada en un país desconocido con un miedo a lo desconocido.

Elegí llegar a Fes pues me habían recomendado la ciudad; pero una señora en España me dijo que si me adentraba en la Medina, eso sería lo último que alguien sabría de mi. Con aspecto marroquí y viajando sola, no lograría salir nunca de ese país árabe que en algún momento me inspiré a conocer.
Fes desde afuera...
Subí al avión con paranoia. No me atrevía a pronunciar palabra. ¿Era bueno o malo aparentar ser marroquí? Traté de relajarme. A mi lado viajaba un español, tal vez me vio miedosa, tal vez solo quería hacer platica, pero me preguntó sobre mi viaje. Contesté con la verdad. Viajaba sola y era la primera vez que lo hacía. Él me contó que le encantaba la ciudad, la medina de Fes es la más grande de Marruecos, sería fácil perderme y seguro alguien intentaría estafarme. Lo peor que pasaría era que me quisieran guiar a mi hostal, llevándose más adentro para después pedirme más dinero para mostrarme el camino correcto.
Caminé de donde me dejó el taxi al hostal (una cuadra) acompañada de un coreano que viajó en el mismo vuelo y también solicitó el servicio (el hostal no coordina un mismo transporte, manda un taxi por cada huésped). Hice el check-in, me instalé en mi cuarto y después de anotarme en el tour por la medina para el día siguiente, me fui a refugiar a la terraza. Eran las 5pm y yo no saldría del hostal a no ser que fuera acompañada por un guía.
Conocí a una chica austríaca. Ella viajaba con amigos sin embargo me comentó que no debía tener miedo. Habría muchos hombres intentando venderme algo, muy insistentes, pero ella creía que era seguro.
Recordé al hombre del avión. "No le hacen nada a los turistas, viven del turismo y no les conviene hacerte nada. Ellos quieren tu dinero, eso es todo." No sabía qué creer. No sabía qué sería verdad y qué mentira.
Entrada a la medina de Fes.
El coreano y otro chico saldrían a conocer, me invitaron. Parecía el inicio de un chiste: un coreano, un inglés y una mexicana entran a la medina de Fes. Yo solo reía de nervios. Pasaron tres cosas que cambiarían mi pensar y traerían de vuelta a esa mujer fuerte y segura de sí misma que todos conocemos y amamos.

1. ¿De dónde eres?
Si la española estaba segura que me confundirían con marroquí decidí llevar mi playera de la selección mexicana. Aunque fuera la negra, los fanáticos del fútbol la reconocerían y entenderían que soy turista, soy mexicana. Mientras caminábamos nos atacaban con preguntas. Para mi sorpresa, cuando respondí que soy de México, la reacción fue la misma que en el resto de los países: ¡México! Decían con alegría y esa entonación que pareciera están de fiesta. Incluso en Marruecos se alegraban de mi país, lo cual me tranquilizó. Pero enseguida me decían que parecía local y su entonación no indicaba que fueran a cambiarme por ningún dote. Meramente una observación que me hacía sentir un poco más segura pero no lo suficiente para dejar de temer lo peor.

2. La Shokran
En el hostal leí un texto que confirmaba lo que el español me dijo. Al ser turista, los locales me verían como un euro con pies. Un cajero andante y como tal, pretenderían estafarme. Para evitar malos ratos debía simplemente decir esta frase: la shokran, que significa no gracias. Cada paso era un acoso constante. No confiaba ni en los niños, por lo que cuando uno me dijo algo en árabe simplemente respondí con esta frase. Probablemente la pronuncié mal, probablemente él decía algo diferente en árabe y yo reaccione mal. Sea como sea, esta frase lo hizo enojar. Me gritó, podía ver la rabia en sus ojos mientras hablaba árabe y repetía la frase. Pero a pesar de ese sentimiento dentro de él, pude ver como contenía las ganas de golpearme. Era como si por ser turista fuera algo intocable. "Tocas a uno y lo pagamos todos." Aquí estaba yo, repitiendo una frase a manera de escudo y de una forma grosera. De nuevo, no era yo. No podía ser amable para evitar ser vista como una chica fácil. Pero me volví un ser nefasto. Debía haber otra manera de evitar ser hostigada.

3. No tengas miedo.
Dentro de todos los hombres que ofrecían sus servicios turísticos, uno de ellos fue quien me hizo despertar. Era un joven unos cuantos años mayor, que quería mostrarnos la universidad, o al menos eso decía, nunca lo sabremos. Él insistía en que lo haría de buena fé, pero no sabia si creerle. Se veía bastante aterrador e incluso parecía que nos seguía como si esperara que nos perdiéramos para suplicarle nos enseñara el camino correcto a cambio de unos dirhams. Eso no pasó, en todo momento supimos dónde estábamos y cómo volver. Al menos yo había trazado la ruta de escape. La última vez que lo vimos, seguro de que su plan no tendría éxito, me miró a los ojos y dijo "no tengan miedo, no hay porque temer". A pesar de que lo decía al grupo, pude sentir que notaba mi pánico. Noté que yo estaba aferrada a mi bolsa para impedir que la robaran, ni en el metro de México había hecho algo similar.

Fui cambiada pero no por los locales sino por los comentarios de gente foránea. Me convertí en esclava de la mente y los miedos irracionales. No me reconocía a mi misma. No sabía nada de la cultura y ya los había encasillado en un papel que no sabía si era cierto.

Aun hoy, escribiendo esto, no sé quiénes son los marroquíes. No he establecido una conversación con alguno. Claro que parte de esto es que aquellos que he visto siempre han intentado venderme algo. Contacté a una chica a través de Couchsurfing, preguntando los beneficios de aparentar ser local. Su respuesta fue sencilla: por parecer local puede que no te insistan como a los turistas, pero ni aun las chicas que se cubren de los pies a la cabeza se escapan de las palabrerías de los hombres. Tal vez no entendería lo que me dirían y eso sería bueno.
Mezquita desde fuera.
Decidí experimentar. ¿Qué pasaría si me mezclo en la cultura? No conozco con exactitud la razón por la cual se cubren. He escuchado una que otra cosa al respecto pero quiero preguntar más. Sin embargo, he decidido aceptar su forma de ser. Intenté cubrirme un poco más. El guía nos dijo que no había necesidad. Se reconoce al turista e incluso, chicas marroquíes llegan a salir con playeras de manga corta. No pasa de que sea el tema de conversación de las viejas chismosas. Pero, al pueblo que fueres, haz lo que vieres.

La vez que salí más cubierta, con mi nueva pashmina y manga larga, descubrí que recibía menos atención. O al menos me sentía más segura. No me seguían para mostrarme el camino. Iba con el grupo de la mañana pero parecía que iba sola. A menos que hablara con ellos podía verse que era parte del grupo.

Cuando un señor insistía en mostrarnos el camino correcto, volteé y de la manera más tranquila le dije thank you very much, we can find our way from here. You are so kind and we appreciate it (muchas gracias pero podemos encontrar nuestro camino desde aquí. Es usted muy amable y lo apreciamos). Fue como magia, lo último que nos dijo fue que siguiéramos derecho y llegaríamos, advirtiéndonos de no confiar de  lo que otros en la medina nos dirían.

El grupo se había extendido, yo estaba un poco más segura aunque aún no caminaba sola; tenía un grupo de amigos que querían visitar Chefchaouen. Viajamos juntos, no por necesidad sino por amistad. Yo ya caminaba más segura. No sentía que tenía que ser protegida por el grupo.

Cuando salimos de la medina para ir a la estación de autobuses lo comprendí. Vi otra ciudad, vi la parte nueva de Fes. La medina era el centro histórico, la parte vieja de la ciudad. Pero fuera de la medina el ambiente era diferente. Marruecos es un país casi como cualquier otro. Comprendí que al inicio llegué de lleno a un lugar completamente diferente y eso me asustó. Pero el país tiene centros comerciales, hay tiendas de ropa, supermercados, carros del año.

Descubrí que conocí una cara de Marruecos, pero aún había mucho por recorrer. Volví a tener esa seguridad, regresé a ser yo y ahora puedo caminar segura por las calles. Sé que debo tomar precauciones, pero ya no camino con miedo. No me encierro en el hostal y estoy tranquila al pensar que cuando tenga que ir por un camino distinto al de mis compañeros de viaje, podré hacerlo. Ya no seré cambiada por un camello, por un burro y mucho menos por un zombie sin mente propia.
En adelante observaré la cultura y crearé mi propia opinión de lo que pasa en Marruecos. Ya les contaré más de este país, no me convertiré en experta, pero podré decir que estuve aquí y no permití que me cambiaran por nada.

Thursday, 21 May 2015

Expedición a Marruecos

Anteriormente he hablado de los motivos o razones por las que viajo, siendo una de estas razones el conocimiento interior. Dentro de este auto conocimiento también se encuentra la tolerancia hacia otros puntos de vista. Uno crece como persona mientras viaja. Uno abre los ojos a puntos de vista que fuera de ser correctos o incorrectos, simplemente son. Lo importante es reconocer de dónde vienen, cuál es el sustento debajo de cada cultura.

Apenas llevo tres días en Marruecos. Cuando compré mi vuelo de Madrid a Marruecos tenía aun tres meses para planear mi viaje por el país, pero habiendo escuchado tantas historias de chicas viajando por Marruecos, de haber conocido el país estudiando la primaria, de haber visto la película Casablanca, de infinidad de bombardeos sobre las maravillas del país; decidí emprender un viaje a un país con un idioma, una religión y un alfabeto completamente ajeno a mi.

Mi corazón estaba lleno de emoción. Escuchaba las palabras de otros con relación al país y la cultura; haciendo caso omiso pues se basaban en películas dónde el islam es representado como el malo del cuento. Todo lo malo siempre venia de gente que ni siquiera había conocido a un marroquí en su vida.

¿Recuerdan la película Infierno? ¿Qué tal Hombre en Llamas? Hay infinidad de malos relatos de México y los mexicanos. Pero, ¿qué tan acertadas son las historias con mi vida? Muchas personas recomiendan a viajeros de otras partes del mundo que no deberían viajar a México. No digo que mi país es el más seguro del mundo, pero no hay que dejar que el miedo nos impida viajar y conocer. La cultura mexicana es increíble.

Muchos comentarios sobre mi viaje iban enfocados a que soy mujer. En general estos comentarios los he escuchado en todos los países que he visitado. "¿Viajas sola? ¡Qué valiente!". Claro que las mujeres tenemos diferencias físicas con los hombres, pero eso no me hace menos que ellos. Si tengo más cuidado de personas que puedan querer dañarme, pero eso incluso estando acompañada. ¿Por qué debe ser diferente en Marruecos? Dicen que por su cultura, su religión y su historia.

Escuchamos las noticias que un musulmán que estrella un avión y pensamos que todos los musulmanes son terroristas. ¿Por qué dejamos que uno afecte a todos? Creemos saber acerca de su religión por lo que vemos que hacen, pero ¿es en realidad su religión o es su interpretación?

Honestamente me declaro ignorante del islam. Incluso de mi religión,  pero ahora llegaré a ese punto. ¿Cuántos han leído el Coran? Al parecer para realmente entender el Coran, uno debe conocer biología, física, astronomía, y otras disciplinas que ayudan a entender mejor el libro. Incluso está escrito en árabe. No cuentan con traducciones para que nada se pierda, para que la esencia permanezca. Cada palabra tiene su razón de ser y realmente me gustaría saber más de esto. Lo mismo pasa en el cristianismo. La Biblia tiene muchas interpretaciones debido a las traducciones.

El problema con la religión se encuentra cuando es usada para infundir temor. Se libera información a medias para controlar a la gente. Claro que da miedo lo desconocido, asusta no saber qué pasará. Lo mejor desde mi punto de vista es respetar. No hay que juzgar aquello que no conocemos. Simplemente basta con observar, entender y respetar. Seguro habrá quienes no me respeten, hombres que se quieran pasar conmigo pero ese será aquí y en China.

Apenas comienzo mi viaje por Marruecos. No sé nada aun, pero estoy aquí para aprender. He tomado precauciones, deje de usar shorts, escotes o cualquier prenda que pueda ser muy reveladora. Después de todo: a dónde fueres, haz lo que vieres. Al final podré dar recomendaciones de mi experiencia, la cual busco sea la mejor.

Esto es solo un preámbulo de mi viaje en este país. Lo único que puedo recomendar hasta ahora es que antes de un viaje, evites dejarte influenciar por comentarios negativos, al menos se un poco más abierto a conocer la razón detrás de esa mala experiencia. Seguro habrá más viajeros con buenas recomendaciones, búscalos. Pero sobre todo, y a nivel muy personal, te recomiendo llevarte de energía positiva, de gente que le ha ido increíble y de buenas vibras para que vayas a dónde vayas, disfrutes al máximo del viaje.

Sunday, 10 May 2015

Barcelona...

Es la segunda ocasión que visito esta ciudad, la primera vez fue con mi prima en un viaje de dos semanas que no nos permitió conocer mucho de la ciudad. En esta ocasión también me faltó mucho por conocer pero les puedo dar algunas recomendaciones, no tienen que seguirlas sino quieren. Solo son cosas que yo hice y puede que les sirva en el futuro.

Para hospedaje les recomiendo lo hagan en la zona de Vila de Gracia. Es un lugar céntrico, por un lado encontrarán Passeig de Gracia y Las Ramblas; del otro lado el barrio de Gracia; tendrán accesibilidad a la playa; y podrán visitar la Sagrada Familia. Puede que sea un poco ruidosa la zona, los coches pasan a todas horas, pero seguro habrá habitaciones que no permitan el paso del sonido.

De la playa, les recomiendo que la usen como método de descanso. Durante el día paseen, caminen, por la tarde-noche vayan a descansar en la playa. Si es posible, eliminen todos los miedos y dejen que la vida los sorprenda.

La Sagrada Familia es un poco cara para visitar cuando uno se dedica a viajar de mochilazo. Aun no he tenido oportunidad de visitarla, pero espero pronto poder hacerlo. He de admitir que un pretexto que puse para no verla (además del precio) fue que aún no está terminada. Gaudi, el arquitecto a cargo del proyecto, pronóstico que duraría siglos en completarse. ¿Para que visitar algo en construcción? La respuesta: todos estamos en este período de construcción, no por eso nuestro valor es menor. Cada vez es más bello, cada vez vamos mejorando. Espero poder llegar a apreciar esa mejoría desde dentro las siguientes ocasiones que visite Barcelona.

Y hablando de presupuestos cortos y lugares caros. El parque Gaudet, donde se encuentra el irónico símbolo de Gaudi y Barcelona. Con €8 uno puede entrar a un área a contemplar los mosaicos del artista.

Pero si quieren conocer un sitio no tan turístico, sugiero que vayan a Parc del Guinardó. Pero vayan preparados con un picnic. Desde este parque podrán apreciar toda la ciudad de Barcelona. La vista es increíble y no habrá tanto turista tomándose fotos.


Para movilidad, el metro es buena opción. Claro que caminar también es posible pero les sugiero que compren un billete de 10 usos. Este les permite 10 entradas al metro, bus o tram con transbordo de hora y cuarto. Va a servirles para conocer más de la ciudad pues cuando se cansen de caminar pueden volver si tanto esfuerzo.

En general hay mucho que visitar en la ciudad, muchos bares, restaurantes, sitios turísticos. Mi sugerencia es que cuando vayan a Barcelona simplemente dejen que la ciudad los guíe. Aunque también revisen si hay horarios para ciertos sitios. Disfruten Barcelona de día y de noche.


Wednesday, 29 April 2015

Historia en un tres por tres...

Tres ciudad, tres países, tres días. Suena un poco apresurado pero cuando uno viaja, ¿por qué no aprovechar para conocer los lugares que nadie visita? El plan original era viajar directamente de Tallin a Varsovia, 15 horas en autobús con una breve parada en Riga. Fue así que decidí que sería buena idea hacer una parada de un día ahí. Cuando platique de mi plan a otros viajeros me sugirieron que ya que estaba en los países bálticos los debía visitar todos (Tallin, Riga y Vilnius).

Puede que algunos digan que es muy apresurado, que no vale la pena llegar a un lugar, dejar las maletas, pasear, dormir, despertar, ponerse la mochila al hombro nuevamente y partir al siguiente lugar. No fue fácil, y ciertamente ahora que terminó mi viaje les puedo decir que me faltó tiempo, pero no cambiaría esa decisión por nada. Tenía cierta conexión con Estonia pues en el inicio de mi viaje conocí a una increíble persona de ahí, una hermana de diferentes padres, y si tenia oportunidad quería conocer su ciudad. De Riga y Vilnius no sabia nada. Lo único que recuerdo son mis clases en la preparatoria donde confundía las capitales y no sabia distinguir entre Lituania y Letonia (en inglés es Latvia).

Tuve oportunidad de hablar con gente local, jóvenes debido a la barrera del lenguaje. Fue interesante descubrir un poco de su historia a través de sus relatos. He de admitir que no soy de esas personas cultas que leen las noticias, no era muy buena en historia, de hecho estuve a punto de reprobar mi último año de historia en la preparatoria. Creo que en gran parte era porque no me interesaba, no tenía conexión con estos países. No sabía nada de ellos, a final de cuentas son países nuevos, antiguamente pertenecientes a la Unión soviética. Fuera de una lección de historia, el objetivo de esta entrada es despertar su interés en los viajes. Viajar te abre los ojos y descubres nuevos puntos de vista, nuevas perspectivas del mundo. Sin duda he empezado a buscar más información de lo que pasa actualmente en el mundo.

Después de este breviario cultural (si es que buscaron un poco más de la historia), les dejo un poco de las experiencias que tuve en estos tres países.

1. ¿Barrera de lenguaje?
La mayoría de las personas con las que hablé eran jóvenes, por lo que no tuve problemas para comunicarme, sin embargo no creo que el idioma sea un pretexto para la gente en estos países. En varias ocasiones obtuve ayuda de desconocidos, incluso una señora en el transporte público me hizo ver donde debe ir el equipaje. Los adultos mayores no hablan inglés, o no la mayoría. Algo que note es que todos se alegran cuando dices una palabra en su idioma, aunque sea solo las gracias. Puede que les cause risa la pronunciación, pero si lo pienso mejor, cuando escucho a alguien intentar hablar español me alegro y lo motivo a decir mas. En una tienda incluso compartí lecciones de lenguaje con la chica que atendía.
Una cuestión muy importante a recalcar es que el idioma es algo que los distingue del resto de los países, les da identidad y los hace sentir seguros. Están orgullosos de su idioma.

2. Conociendo a los locales...
Soy fan de Couchsurfing para esto, pero no siempre podrás conocer a alguien local de esta forma. Muchas veces no hay quien te pueda hospedar o las reuniones con 3 confirmados terminan siendo un fracaso. Mi última ciudad y última noche decidí hospedarme en un hostal, en un cuarto para 12 personas que solamente compartí con un chico de Estados Unidos. Aprovechando el consejo de otro amigo sobre los bares a explorar, salimos a beber un poco y conocer la ciudad de noche. Lo bueno de viajar sola es que es más fácil conocer gente. Cuando el chico decidió regresar al hostal, fui al siguiente bar, entre, busque un lugar en la barra y analice el lugar. Inmediatamente un chico se acercó a mi (después de todo hice exactamente lo que una mujer en búsqueda de una cita haría), no duró mucho la platica pues hace tiempo no veía a sus amigos (vive en otro país pero es de Lituania). Después de pedir mi cerveza llego otra chica, también había entrado sola al bar así que nos pusimos a platicar. Volviendo un poco al tema del lenguaje, no habla muy bien inglés pero eso no impidió que conversáramos. Ahora ella tiene una amiga de México y yo tengo una amiga de Lituania.
Letonia.
3. Comida y bebida local.
A veces es difícil saber cuales son los lugares a dónde ir mientras viajas, pero con ayuda de algunos amigos (y de las redes sociales) encontré lugares donde la comida local es deliciosa. Además se percibe ese ambiente local, donde casi no escuchas inglés. En cuanto a la bebida, ya había probado el licor de Estonia (mi host en Alemania me ofreció)  pero me advirtieron que no probara el de Lituania, un licor de hierbas muy amargo. Si la curiosidad mató al gato, seguramente murió con más conocimientos. No iba a permitir que el paladar de alguien mas evitará que algo me pudiera gustar. Así fue como en el último bar le pregunté al barman sobre esta bebida. Para satisfacer su curiosidad, el sabor es similar al Jägermeister, pero al menos el trago fue gratis. Nuevamente, demostrar interés en la cultura local es un plus cuando uno viaja.
Comida en Lituania.
4. Hablemos del dinero.
Apenas en enero Lituania fue el último de estos tres países en unirse a la euro zona. Es por esto que en el menú aun aparece el precio en su moneda, la cual se abrevia como lt. Esto fue confuso al principio, cuando leía la carta de bebidas, pensaba que era extremadamente barato 10 litros de cerveza por €2-3 y también un tanto ilógico. En general todo es barato, sin embargo hay que frecuentar los lugares locales, como siempre, las trampas de turistas tienen precios demasiado altos.

5. El centro, sus calles y su arquitectura.
Es fácil perderse en las calles de Letonia, son muy similares pero al mismo tiempo tienen alguna característica que te permite notar que no has pasado aun por ahí, o que ya te estás dando vueltas en círculo. Sin embargo no es mucho lo que caminas en caso de darte cuenta de que vas en dirección contraria. En cuanto a los edificios, se puede ver que son viejos, que tienen historia. Realmente es más fácil ver las imágenes que describir los pintorescos edificios e iglesias que se encuentran en la región.
Vilnius.
Claro que me faltó tiempo. Quien no quiera disfrutar más de estas bellas ciudades podría considerarse un loco (o un persona aburrida). Sin embargo insisto cuando digo que no me arrepiento de haberme tomado un tiempo para visitar cada una de estas ciudades. Después de todo, viajar y conocer muchas veces implica sacrificar un poco los horarios de sueño y descanso por anécdotas y amistades nuevas.

Monday, 27 April 2015

Ahí está Estonia...

Llegue a Tallinn con unas cuantas complicaciones. Para empezar perdí el primer ferry y como no quería perder la oportunidad de conocer la ciudad decidí tomar el siguiente sin importar que tuviera que comprar otro billete.

Mientras viajaba en el ferry tuve la oportunidad de revisar un mapa que me dieron en una reunión de Couchsurfing acerca de Tallinn. En este mapa venia la información de una tarjeta de turista que te permitía viajar gratis en el transporte público y disfrutar de los museos.

Para alguien que no visita museos esta tarjeta no es muy útil por lo que decidí investigar un poco y descubrí que podía comprar una tarjeta de un día para el transporte público. Esta tarjeta la pueden comprar en el R-kioski, la tarjeta en si cuesta €2 y si no hubiera tenido tanta prisa por tomar el autobús a Rīga, podría decirles si es posible reembolsar ese dinero.

Al llegar, pensando que Tallinn al igual que Helsinki todo mundo hablaría inglés, comencé a preguntar por direcciones sin antes usar la frase: "do you speak English?" Pero era de esperarse que los adultos mayores no supieran inglés, dada la historia del país (si hubiera puesto más atención en la preparatoria o en general no fuera tan distraída) ellos hablan también ruso. Pero cualquier duda, siempre es bueno ubicar a alguien joven para hacer las preguntas necesarias y llegar con bien al lugar.

Ya que andamos en los idiomas, muchas personas en Tallinn entienden el finés. También tiene relación con la historia, y el poder tener una televisión o radio que pudiera captar la señal de Helsinki. Muchos niños crecieron viendo caricaturas finlandesas y escuchando el idioma, por lo que ahora se les facilita entender a quienes vengan de Finlandia.

Una última nota de la ciudad y su idioma. Debido al corto tiempo aprendí muy pocas palabras. La primer palabra que busco aprender en un idioma es gracias. En Estonia, es Aitäh y se pronuncia como cuando en México queremos decir "ahí está" pero por la prisa del habla decimos "aitá".